Homenajes de empresa: las otras hojas rojas

Parece que hubiesen pasado siglos desde el día en que, de visita en una casa y por casualidad, me fijé en una repisa que exhibía una plaquita enmarcada diciendo “ A… En reconocimiento a los 30 años en esta empresa…”.
Recuerdo que enseguida pensé en Eloy, el personaje de Delibes en “La Hoja Roja”, cuando el Ayuntamiento para el que trabajaba le hace un homenaje por los servicios prestados y el alcalde le impone la medalla del Mérito. Eloy vuelve apagado de aquel homenaje. Entiende que, su vida, que no fue la que esperaba, llega a su fin con la jubilación. Tenía el personaje 70 años. Hoy, su aflicción, nos parece muy lejos de la realidad. Ni se acaba la vida por la jubilación, ni hay mejor vida por jubilarse. En realidad, la sensación de término que Eloy transmite cuando, por ejemplo, mira el librillo de papel de fumar, ahora mismo no corresponde a un ciclo vital. Hombres y mujeres de hoy son “prejubilados “con cincuenta y pocos por ajustes de empresa . Su hoja roja, podría estar a la vuelta de la esquina. De hecho, la crisis, ha disparado esa jubilación no deseada , y las personas lejos de estar jubilosas intentan sujetar la última hoja con antidepresivos A la vista de esto, la melancolía de ese funcionario de provincias que de jubilado, soñaba con la juventud, parece un lujo. Es cierto que, en paralelo, se ofrece la posibilidad de jubilacion activa ,- ¿Hubiera sido el sueño de don Eloy? –pero, si difícil es para los jóvenes obtener un trabajo parcial , estable , temporal…de cualquier tipo..! Imaginemos la entelequia que supone esa jubilación activa en estos momentos. Y mientras, países como Alemania aprueban adelantar la jubilación a los 63 , el gobierno español propone retrasarla a los 67. ¿Dónde queda la sensibilidad hacia el trabajador o trabajadora que no sólo ha entregado su vida, sino que su vida desaparecerá si no trabaja? No hay cabida para Homenajes de Empresa en estos tiempos, salvo para los grandes triunfadores. No hay tiempo para un reloj de consuelo.
Don Eloy, usted fue un afortunado. reloj de jubilacion

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